14 de noviembre de 2009

Un comienzo

Una ráfaga de viento se colaba a través de las cortinas del dormitorio tratando de apagar la bombilla de la lámpara de noche. Sobre la cama de matrimonio la colcha dibujaba la silueta de una siesta. Junto a ella una cuna de madera mantenía el recuerdo de la última noche en vela.

En el estudio, las paredes se ocultaban tras centenares de libros ordenados alfabéticamente por autores. El portátil sobre el escritorio recordaba que todavía quedaba trabajo por hacer y en el teléfono móvil se acumulaban las llamadas perdidas.

Sobre la mesita del recibidor yacían las llaves del coche, junto al cuadro de dos enamorados en un parque y una pequeña nota con la lista de la compra. Un paraguas negro y otro rojo compartían el cilíndrico espacio de un paragüero. Encima una chaqueta y un abrigo esperaban ahorcados en la percha el momento del paseo nocturno de cada día.

Los cuadros de las paredes señalaban el camino al salón, donde un sonajero y un coche de bomberos descansaban en el suelo tras una intensa tarde de actividad. Una canción sonaba en el tocadiscos y a través del cristal de la puerta de la terraza se empezaban a ver las primeras estrellas.

La ventana del dormitorio debió de quedarse entreabierta a tenor de los portazos que se escucharon por toda la casa. Las baldosas del pasillo aún relucían como el primer día. El olor del bizcocho incubado en el horno ambientaba todas las estancias, recubriéndolas del aroma de hogar.

Entonces noté que algo constreñía mi mano, levante la vista y te vi muy cerca de mí, podía leer la ilusión en tus ojos y la felicidad en tu sonrisa. Frente a nosotros un hombre vestido de traje, medio calvo y con gafas alargaba su mano hacia mí esperando una respuesta. El eco de sus palabras se extendió por el espacio diáfano del piso. Te devolví la sonrisa y estreché su mano.

'But a room is not a house and a house is not a home, when the two of us are far apart and one of us has a broken heart...'
('Pero una habitación no es una casa y una casa no es un hogar, cuando los dos estamos lejos y uno de nosotros tiene roto el corazón...')
Hoy mi canción es:
'A house is not a home' Luther Vandross

31 de octubre de 2009

Pedazos de realidad

Miro, te miro, me miro, pero no me veo. Me imitas, te imito, me imito, pero no sé quién ha empezado. Desde ese mundo paralelo desde el que me observas te envidio, porque me ha tocado ser la versión mala de mi mismo, porque tu realidad es más perfecta, más coherente y más feliz que la mía. Yo no elegí, pero tuve libertad.

No me mires así que sé lo que piensas, veo que en tu lado la vida material es igual que la mía, pero en tu interior hay algo que brilla y que no puedo descubrir en mí. Veo que mi reflejo muestra una sonrisa cuando yo estoy serio. Te intuyo triunfador, seguro de ti mismo, un hombre de éxito, hecho a sí mismo, una persona íntegra que sabe desear a lo que aspira.

En cambio, yo me debato entre la acción y la pasión, entre una vida mediocre y otra aburrida, las metas se alejan mientras permanezco sentado mirando al suelo. Todo pende de una palabra, la única palabra que dejé olvidada muy lejos de aquí, en un viaje fugaz que ahora dudo que fuera real. Pero tengo tan presentes aquellos momentos, aquellas sensaciones que todavía me atrevo a pensar que podré ser igual que tú, mi querido antagonista del cristal.

Sólo necesito una cuerda a la que aferrarme, tan sólo un hilo que cuelgue del cielo y me haga levantar la cabeza hacia donde pueda verte, porque te sigo teniendo presente cada día de mi vida, porque sigo pensando que en algún momento una mano providente me conducirá hacia ti.

Entonces romperé este cristal que nos divide, que nos jerarquiza y nos juzga. Abriré los ojos sin necesidad de mirar atrás para saber lo que fuí y lo que podría haber sido y sin límites seré el que tú soñaste, el que tú buscaste, el que soy.

'Now it's time to realise, you don't have to agonize, you don't have to compromise, but the one thing you must do is open your eyes...'
('Ahora es el momento de darse cuenta, no tienes que darle vueltas, no tienes que ponerte en una situación comprometida, lo único que tienes que hacer es abrir tus ojos...')
Hoy mi canción es: 'Diving in the deep end' Natalie Imbruglia

16 de octubre de 2009

Porque es viernes

El día comienza perezoso entre las sábanas de nubes que se han pegado al cielo. Un Sol débil trata de esconderse avergonzado por la resaca que proyectan sus rayos tras una noche de locura con la Luna llena.

La Tierra, amante diurna, celosa y humillada, cierra sus ojos a la luz y limpia su faz demacrada con una lluvia purificadora, que por momentos roza la histeria. Llora su desgracia, se estremece de dolor por la traición, por la infidelidad, por el engaño.

Ya resonaron en las montañas las voces que le advertían de la condición de galán del astro rey. Ya le contaron sus aventuras con Venus, con Saturno, con Urano, pero ella cegada de amor se engañaba pensando que era la única dueña de aquel calor, la única fecundada por su tacto luminoso y penetrante.

Pero no se dio cuenta de que ya no lucía como antaño, como aquella joven hermosa, primaveral, armoniosa y llena de vida que logró enamorar al Sol y arrancarle una promesa de amor eterno. En cambio, perdió su belleza original, sus encantos naturales, su pureza de corazón por entregar su cuerpo a los excesos, a los vicios y al desenfreno.

Ahora se siente vacía, perdida, olvidada. Pero un grito de esperanza, una palabra de aliento es empujada por el viento hasta sus oídos y se siente reconfortada, consolada y esboza una sonrisa. Levanta su mirada, despeja las nubes y mira de frente al Sol.

Las calles siguen húmedas y se puede intuir la frescura que todavía circula por ellas, de repente mi cabeza se libera de la tristeza que contagia la realidad tras la ventana y devuelve su atención al despacho. Te siento en la distancia, mirando por un cristal y me imagino qué historias crearás en tu mente para entender porque en un día como hoy hace tan mal tiempo.

'Le ciel sans la pluie, devenu vert-de-gris, c'était si beau la nuit, c'était si beau la vie, on l'a peinturé gris...'
('El cielo sin lluvia, se convirtío en gris verdoso, era tan hermosa la noche, era tan hermosa la vida, fue pintado de gris...)
Hoy mi canción es: 'La Terre' Ian Kelly

22 de septiembre de 2009

Planta 33

Las puertas estaban a punto de cerrarse cuando cuatro finos dedos acabados en unas uñas impecables se interpusieron en el beso del metal. Sonó entonces una campanilla y se abrió el telón de acero tras el que aparecieron esos dos grandes ojos, con los que sólo necesitaste dos rápidos parpadeos para colonizar mi razón.

Traté de ignorar tu presencia dirigiendo mi mirada a un punto inaccesible a tu hechizo y mantuve un silencio tenso ante ese saludo, desafiante y provocativo, con el que solías recibirme cada mañana.

El simple hecho de tener que compartir contigo los siguientes cuarenta eternos segundos en un espacio de seis metros cuadrados sin posibilidad de escapar provocó un repentino estado de agotamiento en mi mente que me obligó a respirar con mayor rapidez.

La corbata empezó a estrangularme y varias gotas de sudor nacieron en mi frente mientras observaba de reojo cómo las yemas de tus dedos jugaban con el botón de 'stop'.

Pensaste que tus armas de mujer serían suficientes para hacerme caer como tantos otros hombres desprovistos de voluntad, revestidos de debilidad, que silenciando su conciencia y sumidos en un estado de dulce inconsciencia, se entregan a sus instintos.

Y ahora que he recobrado la claridad de mis pensamientos, ahora que tu perfume ya no puede anestesiar mi determinación, ni tu belleza burlar mis principios, ahora que exhausto he llegado por fin a la planta treinta y tres, me alegro de haberme bajado en el primer piso y haber subido por las escaleras.

'Your cruel device, your blood like ice, one look could kill my pain, your thrill...'
('Tu cruel artimaña, tu sangre como el hielo, una mirada pudo matar mi dolor, tu emoción...')
Hoy mi canción es: 'Poison' Alice Cooper

15 de septiembre de 2009

Volver

Un sendero de álamos perfectamente alineados hacia el infinito punto de fuga, como un pasillo otoñal hacia la nostalgia. El viento fresco se desliza y desnuda sus troncos, tejiendo una alfombra de hojarasca por la que avanza el coche, negro y majestuoso, levantando el polvo y los recuerdos del que sentado en la parte de atrás, regresa al lugar en el que creció.

El reflejo espectral de la luz que se cuela entre las altas copas doradas se imprime a través de las ventanillas en su rostro como un tatuaje dinámico, como el paso del tiempo y el recorrido retrocediente de su mente en busca de esos momentos olvidados que sólo vuelven a la vida en su escenario originario.

El rugido del motor se desvaneció extendiendo su eco por el bosque y dejando en su lugar un silencio molesto, pues sus oídos ya se habían acostumbrado al ruido y las vibraciones del coche en las dos horas y media del viaje.

Dos maletas, el equipaje necesario para una estancia tan breve como un suspiro, tan larga como una vida. El tiempo suficiente para encontrarse como antaño, correteando por las amplias habitaciones de esa casa. Para descubrir esa parte de su pureza pueril que se corrompió al marcharse.

Con el rancio olor a humo del coche que ya se aleja, permanece en pie observando aquella casa, aquel bosque y aquel cielo tan despejado que permite hablar directamente con Dios. 'Nunca Jamás' lo llaman en los cuentos, yo prefiero llamarlo hogar.

'First I planned to stay, but I can't live this way. I'm going back home where I was born'
('Primero pensé en quedarme, pero no puedo vivir así. Vuelvo a casa donde nací')

20 de agosto de 2009

... y cien!

Todo comenzó un veintitrés de enero, cuando con trazo irregular y las dudas ante un nuevo proyecto que se emprende sin saber cómo va a terminar, escribí la primera página de este blog, sin llegar a ser consciente de todas las posibilidades que me ofrecía, al permitirme disponer de una hoja en blanco en la que poder vaciar mis pensamientos y darles un cierto cariz literario.

Han pasado más de dos años y medio en los que he alternado épocas de mucha actividad con otras de largos silencios. He releído mis primeras publicaciones y he estado haciendo memoria de todos los acontecimientos y todas las personas que en aquellos momentos me daban una razón para sentarme en el escritorio y contar historias con sólo pulsar las teclas del ordenador.

Me he encontrado conmigo mismo hace dos años y medio y he podido comprobar una gran evolución, a nivel personal y mental, pero también en la forma de entender la vida, las relaciones y el mundo en el que vivimos, y que creo que ha influido también en una evolución en el estilo de los textos.

Además he encontrado recuerdos, momentos, sensaciones, problemas, ilusiones y penas olvidadas, superadas y latentes. Todos ellos contados con la banda sonora de la vida, con las canciones que cuentan nuestras historias, que ponen letra y melodía a nuestros pensamientos, que nos entienden, nos aconsejan y nos consuelan.

Todo esto lo he podido compartir con todas las personas que una o mil veces han querido dedicar su tiempo y su atención en darse una vuelta por este pequeño rincón del ciberespacio y leer alguno de sus relatos. Sé que muchos que empezaron decidieron en algún momento no volver, otros se incorporaron más tarde, otros sólo entraron una vez aunque fuera de casualidad y sin buscarlo, unos han participado y otros sólo han observado... pero todos ellos son los que han conseguido que este blog continúe, son los que me han animado a retomarlo y a darle continuidad...

Por ello, quiero que este post sea de agradecimiento a todos los que me habéis ayudado a llegar hasta aquí y poder cumplir 100 historias con sus 100 canciones. Aprovecho para despedirme por vacaciones y desearos un feliz verano. Volveré en septiembre con ánimo renovado y quizá algún cambio. ¡Muchas gracias!

'Son cien vidas dentro de cien sobres. Cien visados de cada lugar. Hay cien notas para cien canciones, y una estrofa para el sordo que quiere escuchar.'
Hoy mi canción es: 'Cien días más' Iguana Tango

14 de agosto de 2009

La espera

Un doloroso color blanco cubría la superficie de la mayoría de objetos que podía alcanzar con la vista. Mesas, sillas, paredes, lámparas, cortinas, todo el mobiliario compartía la misma insípida decoración que difícilmente podría diferenciarse de la habitación acolchada de un loquero.

Blanco, el color de la neutralidad, de la imparcialidad, del equilibrio, de la serenidad, que sin embargo, en esas circunstancias no me transmitía más que impaciencia, ansiedad, nerviosismo y una extraña sensación interior que me impulsaba a rebelarme contra el orden y la indiferencia que me rodeaba.

Cuando la incomodidad de la silla ya se hacía insoportable, los paseos de ida y vuelta hacia la ventana mantenían el hilo de pensamientos, elucubraciones y paranoias, alimentando y entreteniendo mi mente.

Porque lo peor de las esperas no es tanto el tiempo que transcurre sino las múltiples y a veces disparatadas hipótesis que se crean internamente, tratando de justificar la tardanza de la obtención de la repuesta esperada.

Constantes miradas al reloj sin ser capaz de prestar atención a la hora que marcaba precedieron a un repaso mental de las palabras empleadas en la escueta nota que nos citaba en aquél lugar, a aquella hora. En ese instante surgían de las profundidades de la creatividad cientos de formulaciones más adecuadas a la que finalmente te envié, pero ya era tarde.

Volví a mirar el reloj y comprendí que mientras la impaciencia fuese menor a las ganas de verte, yo podría seguir esperando, a pesar de la incertidumbre de no saber si finalmente recibiste aquel papel, que convertido en avión y lanzado desde mi ventana, contenía mi primer intento y mi última oportunidad.


'As long as I'm living, I'll be waiting, as long as I'm breathing, I'll be there. Whenever you call me, I'll be waiting, whenever you need me, I'll be there...'
('Mientras viva, estaré esperando, mientras respire, estaré allí. Siempre que me llames, estaré esperando, siempre que me necesites, estaré allí...')
Hoy mi canción es: 'I'll be waiting' Lenny Kravitz

7 de agosto de 2009

El Libro de la Vida

Aunque no lo recuerdo con claridad, creo que debería de tener unos cinco años cuando comencé a notar que cada mañana sin excepción encontraba sobre mi mesa al despertarme un folio en blanco, en el que sólo estaba escrita la fecha de ese día. En él se escribían mágicamente todas las cosas que me ocurrían a lo largo del día: los lugares a los que iba, las cosas que hacía, los momentos tristes, también los felices, mis pensamientos... todo quedaba registrado y cuando terminaba el día, justo en el momento en el que me metía en la cama, ese folio desaparecía. Al día siguiente la historia se repetía, volvía a aparecer otro folio en blanco con la fecha de ese día, y al finalizar se volvía a esfumar.

Al principio tuve la tentación de contárselo a alguien, pero no quería que nadie leyese lo que yo hacía o pensaba y pudieran así descubrir mis secretos. Así que cada noche me sentaba a leer, muy despacio pues aún estaba aprendiendo, todo lo que había hecho durante el día, tratando de entender la razón de aquel extraño fenómeno.

Me fijé en que algunos días el trazo era regular y elegante, otros parecía que hubiese sido escrito con prisa; algunos días la tinta era azul, otros roja, otros negra. Había días en los que había tachones y en otros las líneas aparecían torcidas.

Conforme fui aprendiendo a escribir me di cuenta de que mi caligrafía era idéntica a la del folio y comprendí que quizá era yo el que tenía que escribir en el folio todo lo que me pasase durante el día. Y así comencé a hacerlo, aunque noté algunas rarezas.

Si escribía alguna cosa que no había hecho, se borraba y quedaba un espacio en blanco en el que ya no podría volver a escribir. Si caía una lágrima, el papel la absorbía y la dejaba marcada para siempre, si el papel se arrugaba, era imposible alisarlo de nuevo. Si algún día no escribía nada, ya no podría volver a rellenar esa hoja. Si alguien más intentara escribir en ella, la tinta se volvería invisible, porque entendí que el folio era personal e intransferible, y sólo yo podía escribir en él. Si se me olvidaba escribir algo, no podía poner asteriscos, una vez empezaba a escribir ya no se podía volver atrás.

Se podía dibujar y pintar en él, pero ocupaba un espacio que no podría aprovechar para escribir, lo mismo ocurría si me iba por las ramas contando alguna cosa sin importancia, le quitaba sitio a otras más importantes.

Desde entonces y hasta hoy, cada día he ido rellenando páginas y más páginas y he ido comprendiendo el gran misterio que encierra esta rutina cotidiana.

Mi teoría es que todos escribimos un libro y una vez que hayamos rellenado la última hoja y ésta desaparezca, al día siguiente encontraremos un libro, un gran libro en el que estarán recogidas todas las hojas, perfectamente encuadernadas con sus dibujos, sus tachones y su texto. Los más afortunados tendrán más de 30.000 hojas, otros quizá no lleguen a la mitad, puede que los libros de algunos parezcan más bien folletos de pocas hojas, y habrá otros que ni siquiera tengan libro.

Y ese libro se lo tendremos que entregar al gran librero, para que lo incluya en su biblioteca. Si le gusta mucho lo que hemos escrito, pondrá nuestro libro en su mesita de noche, si no le apasiona pero le parece aceptable lo colocará en su estantería. Si no le gusta, posiblemente lo use para encender la chimenea y calentarse.

Así que tratemos de aprovechar cada día de nuestra vida para hacer cosas de las que realmente estemos orgullosos, no perdamos el tiempo, porque al final del día, esa jornada desaparece y no podremos recuperarla. Los errores se pueden corregir, pero siempre quedará su rastro. Los sueños son importantes, pero se construyen con el esfuerzo de cada día.

And I’ll taste every moment and live it out loud, I know this is the time to be more than a name or a face in the crowd, I know this is the time,this is the time of my life...'
('Y saborearé cada momento y lo viviré plenamente, sé que este es el momento de ser más que un nombre o una cara en la multitud, sé que este es el momento, es el momento de mi vida')
Hoy mi canción es: 'The time of my life' David Cook

 
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